miércoles, 12 de octubre de 2016

Gavilán común: El patrón de muda y trucos para datar la edad

En el año 2009 publicamos un artículo en Ardeola sobre el patrón de muda y la determinación de la edad del gavilán común:

Zuberogoitia, I., Alonso, R., Elorriaga, J., Palomares, L.E. & Martínez, J.A. 2009. Moult and age determination of Eurasian sparrowhawk Accipiter nisus in Spain. Ardeola, 56(2): 241-251.

En este trabajo describíamos, siguiendo los criterios científicos, el proceso de la muda del gavilán común. Ahora, en cambio, voy a describir en una serie de entradas la muda del gavilán y como utilizarlo para datar su edad. Para ello voy a seguir las pautas que ya hemos visto con el busardo ratonero y el buitre leonado.

Patrón de muda

El gavilán sigue una pauta de muda muy similar al del resto de las Accipitridae, pero al ser una rapaz pequeña lleva a cabo una muda completa de todas las plumas en cada temporada.

En la siguiente figura se muestra, de forma esquemática, el patrón de muda del gavilán.
La primera pluma de vuelo (rémige o rectriz) en caer es siempre la P1. Normalmente, la caída de esta primaria es anunciada por la muda de su correspondiente CP (Cobertera Primaria). Cada CP es tirada poco antes de su P, siguiendo la misma secuencia de muda y los mismos tiempos. Cuando la pluma nueva va creciendo se cae la segunda (P2) y así continua hacia afuera hasta alcanzar la P10.

Una vez comenzada la muda de primarias se da un proceso atípico en rapaces, por el cual las CCMM (Coberteras Mayores, o -GC- Great Coverts en el dibujo) empezando desde la CM1 y siguiendo la secuencia hacia dentro (cuerpo), mudan de forma ininterrumpida e independiente de las secundarias. Prácticamente todas las aves rapaces (diurnas y nocturnas) mudan las CCMM precediendo a la muda de las SS, lo mismo que la de las CCPP preceden a las PP.

Cuando la muda de las PP alcanza la P5 o P6 comienza la muda de las SS. En este caso, la muda da comienzo en varios focos a la vez, aunque no simultáneos (S1, S5, S11 y S13 ver figura). Cuando la secundaria nueva ya está terminando de crecer se muda la siguiente en el orden que muestran las flechas de la figura.

En caso de que el ave no haya podido terminar el proceso de muda, las plumas retenidas quedan hasta el año siguiente, mostrando un elevado grado de desgaste y pérdida de color, Normalmente esto suele ocurrir con la P10, la S4 y la S8 (coloreadas en gris en la figura) que son las últimas plumas en mudarse. Las causas de que un ave no complete la muda son diversas: 1) Calidad del territorio: si un ave está en un territorio malo, de baja calidad, o es un ejemplar flotante, no puede conseguir alcanzar un consumo energético suficiente como para mantener el proceso de muda constante. 2) Éxito en la reproducción: si un individuo reproductor saca adelante un elevado número de pollos, el gasto energético que esto supone lleva un retraso en la muda, sobre todo en los machos. 3) Enfermedad o infección: los ejemplares que padecen una enfermedad crónica, subletal, o una infección por parásitos internos deben compensar el gasto energético para sobrevivir a costa de la muda. 4) Migración. Las aves migradoras deben dejar sus tierras de reproducción para alcanzar los cuarteles de invierno entre septiembre y noviembre. Cuanto más al norte sea su lugar de procedencia, antes deberán partir y más breve habrá sido su periodo reproductor, teniendo menos tiempo para mudar.

Respecto a la cola, el patrón es muy variable, aunque normalmente da comienzo por el par central (RR1) y le siguen las RR4 y RR6. Las últimas plumas de la cola en mudarse suelen ser las RR5 y especialmente las RR2.

Periodos de muda

Como ya he mencionado en anteriores entradas, las hembras suelen comenzar el proceso de muda tirando el plumón corporal cuando comienzan a incubar los huevos. Esto se debe a que los mismos procesos hormonales que hacen desarrollarse la placa incubatriz son los responsables de activar la muda. Así, cuando un nido de gavilán está ocupado con huevos se ve como alrededor hay restos de plumón blanco de la hembra, no de los pollos (que aún no han nacido).

Durante el transcurso de la incubación y, más en concreto, cuando se aproxima la eclosión de los huevos o una vez nacidos los pollos, comienza la muda de las primarias en el orden mencionado arriba. Mientras los pollos están en el nido, el macho sigue suministrando alimento a la hembra para alimentarse ella misma y a los pollos. De esta forma, la hembra mantiene un gasto energético bajo que le permite activar la muda de forma constante. Así, para cuando los pollos están rameros, a primeros de julio, las hembras ya han mudado la mitad de las primarias. El proceso se ralentiza o se para por completo en el momento en el que la demanda de alimento de los pollos grandes obliga a la hembra a salir de caza también.

Por su parte, el macho sufre un gran desgaste durante la reproducción debido a que debe portar alimento a la hembra primero (durante la incubación de los huevos) y a ella y a los pollos una vez que estos nacen. Cuanto mayores son los pollos, mayor es el desgaste de los machos para conseguir suficiente alimento para mantener a toda la familia. Por lo tanto, los machos no se pueden permitir el lujo de derivar energías en mudar. Así, los machos suelen comenzar la muda varias semanas después que las hembras. A veces comienzan con los pollos medianos, pero muchos deben detener la muda en el periodo de máxima demanda de alimento y continuarla cuando las hembras se unen a la caza.

Es preciso tener en cuenta que estos "tiempos" de muda pueden tener ligeras variaciones dependiendo de distintos factores: 1) calidad del territorio: si hay muchas presas todo irá mejor. 2) calidad y experiencia del individuo: Machos experimentados suelen ser mejores cazadores y obtienen más rédito en menos tiempo que los machos jóvenes o de peor calidad. 3) condiciones meteorológicas o climáticas: En años de lluvias intensas o mucho frío se da un mayor consumo energético para mantener a la familia, o en regiones nórdicas los gavilanes deben conseguir más cantidad de nutrientes que en regiones cálidas para mantener el mismo nivel metabólico.

La muda finaliza ya entrado el otoño, en noviembre, aunque algunos ejemplares aún pueden mudar alguna pluma durante los primeros días de diciembre. Por lo tanto, la muda completa de los gavilanes en nuestras latitudes tiene lugar en cinco meses, desde junio hasta noviembre.

Trucos para "leer" la muda

En las siguientes entradas iré mostrando las mudas de los gavilanes por edades y sexos, pero antes de entrar en detalle y viendo que mucha gente tiene problemas en reconocer las edades de las plumas, he querido abrir un pequeño apartado para mostrar como hacerlo.

En la foto muestro un gavilán macho adulto capturado en marzo. Así que, por de pronto, la muda está totalmente parada.


Cuando estoy datando a una rapaz siempre hago una primera valoración general de lo que veo para hacerme una composición de lugar y luego reduzco el foco para comenzar a analizar los detalles que me han llamado la atención en la primera observación.

Así, siempre, y como regla de oro para todas las aves rapaces, tenemos que tener claro cual es la primera pluma en mudarse. Para eso necesitamos el patrón de muda que he mostrado arriba. Así, TODOS los gavilanes comienzan mudando la P1. Por lo tanto, nuestras miradas van a la P1. Esa es la primera pluma que se ha mudado y, por lo tanto, cualquier pluma que tenga un desgaste mayor y/o un tono más pálido será una pluma del año anterior.

Así que mirad la P1, su color, su tono y el borde de la pluma. De acuerdo con el patrón de muda, la P2 deberá ser algo más nueva que ella, la P3 más nueva que la P2, y así hasta la P10 que será la primaria más nueva de todas porque la ha mudado al final. Desde que salió la P1 hasta la P10 han pasado cinco meses de exposición al frío, al sol, a la lluvia, etc. En este caso, el patrón es correcto y las plumas lo siguen al detalle. Incluso, para confirmar lo que se ve en las PP se mira las CCPP que siguen exactamente el mismo patrón.

Bien, vamos con las SS. La S1 es cinco plumas más nueva que la P1 (un mes aproximadamente) y la S5 será de una edad similar. Pero nos canta, y mucho, las S4 y S8 (flechas azules). Estas dos secundarias, que son de las últimas en mudar deberían ser tan nuevitas como las S9 y 10 o la S3 que son las más brillantes, con el color más azulado y con el borde más entero, sin flecos. Sin embargo, si os fijáis en el tono y en su color, son más amarronadas y menos brillantes que la P1 que era, recordad, la primera pluma mudada. Por lo tanto, este ejemplar ha retenido esas dos secuindarias (S4 y S8).

Además, como veremos más adelante, las plumas retenidas tienen un patrón adulto y la forma de una pluma adulta, por lo que sabemos que un año antes este ave era un adulto. Así pues, si estamos en marzo de 2016, este macho de gavilán hizo su muda casi completa entre junio y noviembre de 2015. Pero las SS4 y 8 son de 2014 y de adulto, por lo que sabemos que este ave nació como pronto en 2013. Por lo tanto, su edad es 4ac+ (cuatro años de calendario o más).

Os muestro la cola, con la que se podrá confirmar el diagnóstico. En este caso, podemos ver que tiene varias RR retenidas (flechas azules). Ojo, las RR6 de este ejemplar son de un patrón ligeramente diferente al resto, pero su borde está nuevo y mantiene el brillo. En el caso de la cola, las plumas recién mudadas presentan un reborde apical blanco. Este reborde blanco se pierde gradualmente por el roce, la abrasión del sol, etc., de forma que las RR con el borde blanco más ancho y claro serán las más nuevas. Por contra, las RR retenidas de la temporada anterior (2014) no tienen, o apenas se ve, el reborde blanco apical, tienen el borde desflecado y son más apagadas, parduscas, que las plumas mudadas en 2015. 




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