domingo, 29 de octubre de 2017

Gavilán común: determinación del sexo

Hace años aprendí que cuando sexábamos un gavilán con la ayuda de la información disponible, cometíamos un error notable debido a que la mayoría de los trabajos estaban hechos en poblaciones de latitudes alejadas de las nuestras. En concreto, la gran mayoría de los trabajos se los debemos a Newton y su equipo en las Islas Británicas. Por lo tanto, decidimos desarrollar un trabajo para probar si aquellos datos bibliográficos se podían ajustar a nuestros gavilanes o no.

Lo que hicimos fue utilizar biometrías de gavilanes de los que podíamos asegurar su sexo. ¿Cómo se hace eso?:
Por un lado, los gavilanes son especies de incubación uniparental, que quiere decir que sólo las hembras incuban. Por lo tanto, sólo las hembras desarrollan placa incubatriz. Así, si capturamos un gavilán en periodo reproductor (con huevos o pollos) tendremos a las hembras con placa incubatriz en distinto grado de desarrollo en función de las fases de la reproducción: Incubación y pollos pequeños: placa totalmente pelada, en toda su extensión, grasienta al tacto; pollos medianos: placa pelada, secándose; pollos grandes y volantones: placa emplumándose. Mientras que los machos no tienen placa en absoluto. Así, entre mayo y julio podremos saber con seguridad el sexo de un gavilán reproductor.
Por otro lado, las hembras poseen ovarios, mientras que los machos tienen testículos. ¡No es nada nuevo!. Curiosamente, las aves suelen tener un sólo ovario en el lado izquierdo, pero los gavilanes tienen dos, uno en cada lado. El problema surge cuando se observan las gónadas de ejemplares jóvenes, puesto que los ovarios aún no se han desarrollado y pueden parecer testículos. En la mayoría de las aves se puede buscar en el lado derecho y si se encuentra una gónada será un testículo, pero en los gavilanes puede ser también un ovario. En general, en aves jóvenes ambos, ovarios y testículos, están sin madurar y aún son pequeños, pero sabiendo lo que hay que encontrar se puede diferenciar entre ambos. Cuando pasa el invierno y entramos en primavera, las hormonas trabajan para activar las gónadas, dando forma a los ovarios (en forma de racimo de uvas) y a los testículos (grandes, en forma de grano de arroz). A partir de entonces las gónadas mantienen su forma madura el resto de la vida del ave. Por lo tanto, durante varios años medimos y sexamos por gónadas a todos los gavilanes que ingresaban muertos o morían en el CRES de Bizkaia.
Durante los últimos años se ha avanzado mucho en el sexado por técnicas molecuales, pero cuando no se dispone de recursos económicos para el trabajo de campo, gastar el dinero en este tipo de análisis resulta un sacrificio pocas veces asumible.

Bien, ya tenemos como sexar a los gavilanes (no todos). A estas alturas algun@s se habrán preguntado que para que tanta historia, si el sexado de los gavilanes es muy sencillo, dado el elevado dimorfismo cromático (machos y hembras de diferente color) y un más que notable dimorfismo biométrico. Bien, pues como he dicho, ese es el problema de todos los errores que se arrastran después. 

Pareja de gavilanes capturada a la vez con pollos de 20 días en el nido. Macho arriba (2ac) y hembra abajo (3ac+)



Dimorfismo cromático

El plumaje juvenil de los gavilanes es diferente del de los adultos, resultando iguales los dos sexos durante su primer año de vida. Por lo tanto, no se puede determinar el sexo por plumaje en esta primera fase. Cuando mudan, las hembras adquieren un plumaje grisáceo mientras que los machos se cubren la espalda con tonos azules y el vientre con rojos y ocres. En las siguientes fotos muestro unso ejemplos clásicos. No obstante hay muchas variaciones, desde hembras mucho más claras, otras más oscuras, machos azulados por el dorso y de un llamativo rojo por el vientre, etc.

Hembra adulta con el clásico manto grisáceo y las ceja sblancas bien marcadas. 


La misma hembra con vista ventral. Los tonos son blanco-grisáceos.


Macho adulto. El manto es gris-azulado. Los machos no tienen la ceja blanca marcada como las hembras.


El mismo macho con vista ventral. Se observan tonos naranjas en el cuello, pecho y costados.


El problema surge cuando el 11,8% de los machos muestran patrones grisáceos en la espalda y sin colores rojizos en el vientre, y el 2,2% de las hembras tienen plumas ocres en el pecho y vientre. Dicho de otra manera, uno de cada 10 machos tiene un plumaje modesto, parecido al de las hembras, y dos de cada 100 hembras parecen machos. Por lo que podemos cometer errores si sólo nos fiamos de los patrones de color del plumaje.

Biometrías

¡Bien! Pero si combinamos sexado por placa, gónadas, patrones cromáticos y biométricos, podemos definir nuestra población. Esto es lo que hicimos en el artículo:

Zuberogoitia, I., Alonso, R., Palomares, L.E. & Martínez, J.A. 2011. Sex determination in Eurasian sparrowhawks (Accipiter nisus). Journal of Raptor Research, 45 (1): 48-55

https://www.researchgate.net/publication/230577573_Sex_Determination_in_Eurasian_Sparrowhawks_Accipiter_nisus

En este artículo mostramos como había un ligero solapamiento en las medidas biométricas entre sexos debido, entre otras cosas, a una gran variabilidad del origen de los individuos. Esto es, nuestros gavilanes son territoriales, estables, pero en otoño recibimos un gran número de migradores, algunos de los cuales se quedan a pasar el invierno. Estos gavilanes proceden de todo Europa, principalmente del centro del continente, pero también del este y norte, recibiendo ejemplares de Rusia y de Escandinavia. Asimismo, demostramos que los gavilanes invernantes presentan una envergadura alar mayor que los residentes. Esto se debe a una adaptación evolutiva, por la que las aves que migran grandes distancias tienen alas más largas que las residentes.
Sin embargo, en el artículo vimos que si sólo tenemos en cuenta los gavilanes ibéricos, no existe solapamiento entre sexos, pudiendo utilizar las medidas biométricas como una herramienta fiable para sexar correctamente a los mismos. 

Unos años después de aquel artículo sigo tomando medidas a los gavilanes que puedo, ampliando el tamaño muestral. A continuación incluyo algunas figuras en las que se muestran los histogramas de frecuencias de distintas medidas en función del sexo. Antes de hacerlo eliminé todos los gavilanes cuya determinación del sexo no era segura, y tuve que eliminar otros que presentaban valores aberrantes y que podrían ser fruto de errores en la toma de datos. No he incluido todas las figuras, tan sólo unos ejemplos. Para más detalles de las medidas se puede consultar el artículo cuyo link he incluido arriba. Nota- Aquí mezclo ejemplares sedentarios con migradores e invernantes.

Peso
Tal como se puede ver, apenas existe solapamiento entre sexos, estando la mayoría de los machos por debajo de los 160 gr y las hembras por encima de 170 gr. Aunque hay algún caso de machos pesados cuyo sexo fue determinado por examen de gónadas. En cuanto a las hembras más pesadas, se puede ver que algunas pasan de los 300 gr, estando el récord en una hembra local que capturamos con pollos en el nido y que pesó 320 gr.

P8
En la gráfica se observa como hay bastante solapamiento, básicamente debido a ejemplares invernantes. Los ejemplares invernantes tienen alas ligeramente mayores que los locales.

Ala
Básicamente no se aprecia solapamiento, aunque algunos machos invernantes presentan alas mucho mayores de lo normal.

Envergadura
Aún con todo, sumando la medida de las alas y del cuerpo (envergadura) nos da que las hembras son notablemente mayores que los machos. 

Cola

La longitud de la cola si se solapa bastante.


Antebrazo

La medida del antebrazo es osea. Aquí se observa una clara separación entre machos y hembras. Lo que demuestra que las diferencias entre gavilanes locales e invernantes se debe al tamaño de las plumas.
Tarso
En las siguientes figuras muestro dos medidas de tarso, una desde la cabeza del tarso hasta la parte de atrás del tobillo (foto), y la segunda el ancho mínimo de tarso. Aquí se da un acusado solapamiento. Hay hembras con tarsos pequeños y machos con tarsos grandes.


Midiendo la longitud del tarso de un gavilán recién capturado.


Pico

En el pico se observa también un alto grado de solapamiento.

Midiendo la longitud del pico de un gavilán recién capturado.












No hay comentarios:

Publicar un comentario